lunes, 17 de enero de 2011

Pensamientos

                                                                                                         16 – 01-2011…

                                      Quisiera saber
Ahora  a las 3,38 de la madruga, en el silencio de mi habitación, después de un largo y duro día, no concilio el sueño, quisiera saber tantas cosas, que no se y me atormentan.
El día a transcurrido no muy diferente de los demás, pero hoy especialmente, ha sido largo muy largo.
A mediodía comencé a sentirme mal y fui a urgencias, nada de mucha importancia, pero hizo mella en mí.
Estaba ansiosa por contárselo, no por dar pena, si no por sentir un mimo, después de haber estado esperándole toda la mañana, le necesitaba cerca de mi.
Soy demasiado sensible, y me encuentro muy sola, y esos pequeños momentos en los que el esta, me llenan por completo.
Cuando le veo aparecer en mi pequeña venta, noto como instintivamente sonrió, y pienso ya esta aquí.
En mi interior siento, como de repente se me inunda de alegría, de sentimiento de cariño, de ilusión, estoy deseando decirle buenos días cariño, como has descansado… y lo hago, cuando esa pequeña ventana se abre y me dice Hola.
Siempre es un hola, nunca un hola buenos días cariño,¿
 Has dormido?... Y duele, duele ver que no recibes ese mimo que tanto esperas, y que muchas veces te preguntas a ti misma… ¿Llegara algún día?
Llegara  un día un solo día, que me mire  a los ojos, y me diga, aunque sea, te he echado de menos?
No lo se.
Y el no sabe lo dichosa que me haría, con ese simple gesto.
Cuanta seguridad me daría saber que aunque no me diga Te Quiero, ese… ¡Te echo de menos! lo diría todo, solo con mirarle a los ojos.
Transcurrió la tarde en esa ventana, fría triste, no se daba cuenta que estaba cansada esperando por el. No se da cuenta que desde que empezamos la relación, nunca estamos solos, siempre hay algún factor por medio que no nos deja ser el y yo.
Todos esos pequeños detalles me hacen pensar, sentirme muy insegura… y una mujer insegura, es una mujer que no razona en ciertos momentos, arrepintiéndose de las palabras después dichas, pero diciéndolas hiriendo, a ver si reacciona y te dice un… Te Quiero, no ha pasado nada, venga que estoy aquí.
Pero no, no las dice, y en esos momentos, quisiera saber,¿ por que,por que no se da cuenta, por que no reacciona, le importare de verdad¿?
Y no se lo digo marchándome, enfadad por tanta frialdad.
Aun sabiendo, que solo pido eso, no puedo tenerlo, y quisiera saber…
Que un día desnudase su alma, abriera su corazón, sin tener ese miedo a que pueda querer o pedir más, por que sabe que nunca lo haré, por que le acepte con todas las consecuencias, que por mucho que me diga, no me salen, en cierta forma lo comprendo, es como es.
Pero  no me creo que el no necesite nunca un mimo, una palabra amable un abrazo o un beso, por que no seria humano.
Que se de cuenta, que lo necesito, necesito oírlo, por que me estoy derrumbando.
Que se siente a mi lado sujetando mis manos con cariño, y me diga una sola vez lo que quiero, que su corazón se abra un poquito.
Quisiera poder mirarte a los ojos y saber que sientes de verdad, para alejar todos mis miedos y mis dudas, para poder sonreír a cada momento, sentirme dichosa de tenerte , dejando de ver obstáculos en la camino, y pisando firme, teniendo esa alusión de que cuando puedes estas ahí .
Quisiera saber… Para poder dormir.

Solitaria Errante.



lunes, 3 de enero de 2011

La Mentira


                       La Mentira

Hoy vamos a comentar sobre la mentira, y sus diversas formas.
¿Que es la mentira?
Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total.
También es mentira el acto de la simulación o el fingir. Por ejemplo: si alguien atropella a una persona y huye del lugar sin ser identificado y, después de un tiempo, regresa y se mezcla con los curiosos y finge indignación por lo ocurrido, está mintiendo a todos aquellos ante quienes simula o finge inocencia. En otras palabras, para mentir no se necesita decir palabra alguna.
En función de las circunstancias, se entiende que mentir para proteger a personas de un opresor inmoral suele ser permisible.
Un mentiroso es una persona que tiene cierta tendencia a decir mentiras. La tolerancia de la gente con los mentirosos habitualmente es muy pequeña, y a menudo sólo se necesita que se sorprenda a alguien en una mentira para que se le asigne la etiqueta de mentiroso y se le pierda para siempre la confianza. Esto, por supuesto, es moderado por la importancia del hecho al que se refiera la mentira.
Una mentira graciosa, más comúnmente como bromear, engaño con propósito humorístico, cuando la falsedad se entiende, no se considera inmoral y es una práctica utilizada ampliamente por comediantes y humoristas.
El filósofo Leo Strauss acentuó la necesidad de mentir para ocultar una posición estratégica, o para ayudar a la diplomacia. Así lo hicieron también los representantes de la filosofía política, desde Maquiavelo hasta la "mentira noble" de Platón.
En su libro On Bullshit (2005), el filósofo de Princeton Harry Frankfurt sugiere que mentir y bullshitting no es lo mismo. Un mentiroso se diferencia de una persona que dice la verdad en el hecho de que el mentiroso quiere esconder la verdad, mientras que el otro la quiere revelar. Un mentiroso debe tener siempre en cuenta la verdad para que al menos no se le vaya a escapar por accidente. Sin embargo, el bullshitter se muestra indiferente ante la verdad. A él no le importaría si, por casualidad, sus declaraciones lSe diferencia de la mentira en que el emisor de la paparruchada da una versión tergiversada de sí mismo, mientras que la mentira tergiversa la realidad y también su estado de ánimo.
“(…) su intención principal es dar al oyente una falsa impresión de lo que pasa por la mente del hablante.”
“(…) la creación de esa impresión es su principal objetivo y lo que le da sentido
Llegaran a ser verdad. “El orador intenta que sus palabras transmitan una determinada impresión de sí mismo. (…) Lo que importa es lo que el público piense de él.”
Y yo me pregunto… ¿Se saca algo mintiendo?
Este articulo no es mío, pero me pareció muy, muy interesante.

sábado, 1 de enero de 2011

El Exorcismo


                                 EL EXORCISMO


Era la 1 de la madrugada, una sensación extraña me despertó, al principio pensé que era un mal sueño.
Me levante a beber agua e ir al servició, estaba algo excitada, no se si por la sensación tenida, o por que no sabia que iba a suceder, cuando volviese a meterme en mi cama.
Me arrope bien, tenia frió, pero… a los pocos minutos entre sueños, comencé a sentir que unas manos se posaban sobre mi cuerpo.
Quise despertar pero no, preferí ver que pasaría, y sucedió…
Una fuerza se iba apoderando de mi voluntad, era tan grande que decidí dejarme llevar
Los demonios de la carne hacían presencia en mí, envolviéndome con sus deseos.
Quería desacerme de ellos, y no podía, con lo cual decidí encomendarme al clero.
Este vino en mi ayuda, y cuando vio lo que sucedía se quedo perplejo, la habitación se había convertido en una mazmorra con rejas, apenas luz, y un olor a sudor y deseo inconfesables.
Mire al sacerdote, y le dije, padre es inútil, empezaron a poseerme los demonios, este atónito, miraba sin articular palabra.
Se habían apoderado de mi Alma, y querían más, querían también apoderarse de la voluntad del sacerdote, y ahí empezó  el purgatorio.
Todo fue en vano, cuando las manos del averno recorrían mi cuerpo, haciéndolo  estremecer, yo quería mas, y tome las manos del sacerdote ajeno a lo que iba a suceder,
Las pose sobre mis senos moviéndolas al compás del demonio que yacía tras de mí, Este las aferraba con suavidad dejándome caer en un abismo de lujuria incontrolable, y a la vez sentía el fuego del agua bendita que se deslizaba sobre mi vientre, llegando a mi humedeciendo  mi sexo.
Con un brusco empujón el sacerdote me aparto sobre las rejas de aquella mazmorra, y las manos cada vez mas acertadas, hacían que de mi garganta salieran gemidos de dolor y de placer.
Estaban llegando a mis entrañas, sabia que me iba a quemar en el infierno y no quería irme sola.
Volví a acercarme al sacerdote, y sin mediar palabra coloque sus manos sobre mi sexo húmedo, ardiente, su conciencia decía que no, pero el poder demonial era superior, y comenzó a acariciarme, conforme íbamos guiándole el pecado y yo.
Mis piernas se separaban por momentos, sentía dentro de mis entrañas placer, deseo.. Mi boca quería sentir el sabor del cielo, y bese al sacerdote, recorriendo su boca con mi lengua, apresándola con fuerza, mientras sus dedos se guiaban hacia el interior de mi alma, junto a los dedos de esos demonios.
Me estremecía, cuando note que me inclinaban hacia delante, sintiendo sobre mi cara un sexo viril, duro, jugoso y celestial.
No lo pensé y comencé a besarlo, y lamerlo con ansia, mi garganta se sentía llena, no podía respirar...mientras sus manos empujaban mi cuerpo a esas rejas, haciendo que me penetrara todo el mal por completo.
Tras una lucha  interna consigo mismo, el clero no pudo más, y me dio la vuelta, poniendo mis nalgas sobre su miembro, me quemaba, y quería mas, sus movimientos eran lentos, y a la vez fuertes, sentía como me estaba poseyendo, dejándose vencer por la lujuria, los dos ardimos en las llamas de esa mazmorra.
Se trasformo en un ser como los del propio averno empujando con fuerza, mi cara, golpeaba las rejas a la vez que mi boca se abría paso lamiendo a esos demonios,¡¡¡ Dios!!! Exclame.
Nunca imagine que la lucha contra el mal, fuera tan placentera, y menos aun imagine que un sacerdote estuviera poseyéndome … sus rezos habían sido en vano.
Mi cuerpo pasaba de uno a otro, sus manos fuertes dejaron marcas en mi piel, pero en mi Alma dejaron una gran marca, habían conseguido sus propósitos y yo los míos,
Lucifer y su sequito, se apodero de todos mis deseos mas bajos, y el Sacerdote ardió junto a mí en las llamas del infierno.
De nada sirvió su exorcismo, pero de mucho su agua bendita ya que apago toda mi sed.
Solitaria Errante.

jueves, 28 de octubre de 2010

Los Santos Difuntos


Los santos difuntos

Morir, en realidad, forma parte de la vida y no sólo de su final, sino también, si prestamos atención, de todo instante. A pesar de todas las distracciones, la pérdida de un ser querido nos hace descubrir el «problema», haciéndonos sentir la muerte como una presencia radicalmente hostil y contraria a nuestra natural vocación a la vida y a la felicidad. la hora de la muerte es el momento en el que este paso tiene lugar de manera concreta y definitiva.

Quien se compromete a vivir queda liberado del miedo de la muerte, dejando de mostrar la sonrisa sarcástica de una enemiga para ofrecer el rostro amigo No hay que tener miedo de la muerte del cuerpo, nos recuerda la fe, pues es un sueño del que nos despertaremos un día.

La auténtica muerte, de la que hay que tener miedo, es la del alma.

Melancólica y dulce cual la huella
que un sol poniente deja en el azul
cuando baña a lo lejos los espacios
con los últimos rayos de su luz
mientras tiende la noche por los cielos
de la penumbra el misterioso tul.

Suave como el canto que el poeta
en un suspiro involuntario da,
pura como las flores entreabiertas
de la selva en la agreste oscuridad
do detenido en las musgosas ramas
no filtra un rayo de la luz solar.

Mujer, toda mujer ardiente, casta
alumbrada con luz de lo ideal...
Radiante de virtud y de belleza
como mi alma la llegó a soñar,
¿en sus sueños de cándida ternura
así la encontrará? (José Asunción Silva)

Solitaria Errante

¿Dudas...Afirmas? Bisexualidad


Bisexualidad:

¿Qué es la bisexualidad?

La bisexualidad es una atracción sexual por personas de ambos sexos sea simultáneamente o alternativamente.

Así como hay personas a las que les gusta el sexo opuesto al suyo (heterosexuales) y hay personas a las que les gustan las personas de su mismo sexo (los llamados homosexuales), así también hay personas que sienten el mismo grado de atracción por hombres o mujeres y pueden alcanzar el mismo grado de satisfacción o placer con uno u otro sexo, dichas personas son comúnmente conocidas como “bisexuales”.

Tan bien, es cierto que muchas veces, la bisexualidad, es una practica más de fantasías intimas tanto en hombres como mujeres, que muchas veces son ocultadas por el miedo o rechazo de la sociedad, (familia, amig@ e incluso hij@s).

Ante la "confesión " de bisexualidad, la mayoría de las personas asumen que se trata de alguien que no se atreve a vivir sus impulsos homosexuales o que busca presentarlos de una manera más socialmente aceptable.

¿Miedo a esos valores y enseñanzas religiosas que desde muy pequeños nos han inculcado, que todo lo que se salga de los cánones que la iglesia marcaba eran pecado.?

Tanto la homosexualidad como la bisexualidad son socialmente señaladas cuando estas se manifiestan, pero es más fácil que alguien con tendencias bisexuales oculte o disimule sus prácticas (esto a través de la doble moral), no así con los homosexuales al tener solo una preferencia, sin embargo, un bisexual cuando declara abiertamente su preferencia es rechazado tanto por los homosexuales como por los heterosexuales, al verse como un indeciso o incluso traidor del grupo tanto heterosexual como homosexual.

Hoy en día por suerte, esas ideas van cambiando poco a poco, ya no se ve como gente enferma, y desviada, si no como algo de la naturaleza de cada persona

Conclusiones:

El tiempo corre y la humanidad avanza, las costumbres, los eventos históricos que han quedado plasmados en los libros de texto, la religión y tantos y tantos factores, influyen en una de las necesidades básicas del hombre: Su sexualidad.

Solitaria Errante

My Mind Is a Stranger Without You