sábado, 1 de enero de 2011

El Exorcismo


                                 EL EXORCISMO


Era la 1 de la madrugada, una sensación extraña me despertó, al principio pensé que era un mal sueño.
Me levante a beber agua e ir al servició, estaba algo excitada, no se si por la sensación tenida, o por que no sabia que iba a suceder, cuando volviese a meterme en mi cama.
Me arrope bien, tenia frió, pero… a los pocos minutos entre sueños, comencé a sentir que unas manos se posaban sobre mi cuerpo.
Quise despertar pero no, preferí ver que pasaría, y sucedió…
Una fuerza se iba apoderando de mi voluntad, era tan grande que decidí dejarme llevar
Los demonios de la carne hacían presencia en mí, envolviéndome con sus deseos.
Quería desacerme de ellos, y no podía, con lo cual decidí encomendarme al clero.
Este vino en mi ayuda, y cuando vio lo que sucedía se quedo perplejo, la habitación se había convertido en una mazmorra con rejas, apenas luz, y un olor a sudor y deseo inconfesables.
Mire al sacerdote, y le dije, padre es inútil, empezaron a poseerme los demonios, este atónito, miraba sin articular palabra.
Se habían apoderado de mi Alma, y querían más, querían también apoderarse de la voluntad del sacerdote, y ahí empezó  el purgatorio.
Todo fue en vano, cuando las manos del averno recorrían mi cuerpo, haciéndolo  estremecer, yo quería mas, y tome las manos del sacerdote ajeno a lo que iba a suceder,
Las pose sobre mis senos moviéndolas al compás del demonio que yacía tras de mí, Este las aferraba con suavidad dejándome caer en un abismo de lujuria incontrolable, y a la vez sentía el fuego del agua bendita que se deslizaba sobre mi vientre, llegando a mi humedeciendo  mi sexo.
Con un brusco empujón el sacerdote me aparto sobre las rejas de aquella mazmorra, y las manos cada vez mas acertadas, hacían que de mi garganta salieran gemidos de dolor y de placer.
Estaban llegando a mis entrañas, sabia que me iba a quemar en el infierno y no quería irme sola.
Volví a acercarme al sacerdote, y sin mediar palabra coloque sus manos sobre mi sexo húmedo, ardiente, su conciencia decía que no, pero el poder demonial era superior, y comenzó a acariciarme, conforme íbamos guiándole el pecado y yo.
Mis piernas se separaban por momentos, sentía dentro de mis entrañas placer, deseo.. Mi boca quería sentir el sabor del cielo, y bese al sacerdote, recorriendo su boca con mi lengua, apresándola con fuerza, mientras sus dedos se guiaban hacia el interior de mi alma, junto a los dedos de esos demonios.
Me estremecía, cuando note que me inclinaban hacia delante, sintiendo sobre mi cara un sexo viril, duro, jugoso y celestial.
No lo pensé y comencé a besarlo, y lamerlo con ansia, mi garganta se sentía llena, no podía respirar...mientras sus manos empujaban mi cuerpo a esas rejas, haciendo que me penetrara todo el mal por completo.
Tras una lucha  interna consigo mismo, el clero no pudo más, y me dio la vuelta, poniendo mis nalgas sobre su miembro, me quemaba, y quería mas, sus movimientos eran lentos, y a la vez fuertes, sentía como me estaba poseyendo, dejándose vencer por la lujuria, los dos ardimos en las llamas de esa mazmorra.
Se trasformo en un ser como los del propio averno empujando con fuerza, mi cara, golpeaba las rejas a la vez que mi boca se abría paso lamiendo a esos demonios,¡¡¡ Dios!!! Exclame.
Nunca imagine que la lucha contra el mal, fuera tan placentera, y menos aun imagine que un sacerdote estuviera poseyéndome … sus rezos habían sido en vano.
Mi cuerpo pasaba de uno a otro, sus manos fuertes dejaron marcas en mi piel, pero en mi Alma dejaron una gran marca, habían conseguido sus propósitos y yo los míos,
Lucifer y su sequito, se apodero de todos mis deseos mas bajos, y el Sacerdote ardió junto a mí en las llamas del infierno.
De nada sirvió su exorcismo, pero de mucho su agua bendita ya que apago toda mi sed.
Solitaria Errante.

jueves, 28 de octubre de 2010

Los Santos Difuntos


Los santos difuntos

Morir, en realidad, forma parte de la vida y no sólo de su final, sino también, si prestamos atención, de todo instante. A pesar de todas las distracciones, la pérdida de un ser querido nos hace descubrir el «problema», haciéndonos sentir la muerte como una presencia radicalmente hostil y contraria a nuestra natural vocación a la vida y a la felicidad. la hora de la muerte es el momento en el que este paso tiene lugar de manera concreta y definitiva.

Quien se compromete a vivir queda liberado del miedo de la muerte, dejando de mostrar la sonrisa sarcástica de una enemiga para ofrecer el rostro amigo No hay que tener miedo de la muerte del cuerpo, nos recuerda la fe, pues es un sueño del que nos despertaremos un día.

La auténtica muerte, de la que hay que tener miedo, es la del alma.

Melancólica y dulce cual la huella
que un sol poniente deja en el azul
cuando baña a lo lejos los espacios
con los últimos rayos de su luz
mientras tiende la noche por los cielos
de la penumbra el misterioso tul.

Suave como el canto que el poeta
en un suspiro involuntario da,
pura como las flores entreabiertas
de la selva en la agreste oscuridad
do detenido en las musgosas ramas
no filtra un rayo de la luz solar.

Mujer, toda mujer ardiente, casta
alumbrada con luz de lo ideal...
Radiante de virtud y de belleza
como mi alma la llegó a soñar,
¿en sus sueños de cándida ternura
así la encontrará? (José Asunción Silva)

Solitaria Errante

¿Dudas...Afirmas? Bisexualidad


Bisexualidad:

¿Qué es la bisexualidad?

La bisexualidad es una atracción sexual por personas de ambos sexos sea simultáneamente o alternativamente.

Así como hay personas a las que les gusta el sexo opuesto al suyo (heterosexuales) y hay personas a las que les gustan las personas de su mismo sexo (los llamados homosexuales), así también hay personas que sienten el mismo grado de atracción por hombres o mujeres y pueden alcanzar el mismo grado de satisfacción o placer con uno u otro sexo, dichas personas son comúnmente conocidas como “bisexuales”.

Tan bien, es cierto que muchas veces, la bisexualidad, es una practica más de fantasías intimas tanto en hombres como mujeres, que muchas veces son ocultadas por el miedo o rechazo de la sociedad, (familia, amig@ e incluso hij@s).

Ante la "confesión " de bisexualidad, la mayoría de las personas asumen que se trata de alguien que no se atreve a vivir sus impulsos homosexuales o que busca presentarlos de una manera más socialmente aceptable.

¿Miedo a esos valores y enseñanzas religiosas que desde muy pequeños nos han inculcado, que todo lo que se salga de los cánones que la iglesia marcaba eran pecado.?

Tanto la homosexualidad como la bisexualidad son socialmente señaladas cuando estas se manifiestan, pero es más fácil que alguien con tendencias bisexuales oculte o disimule sus prácticas (esto a través de la doble moral), no así con los homosexuales al tener solo una preferencia, sin embargo, un bisexual cuando declara abiertamente su preferencia es rechazado tanto por los homosexuales como por los heterosexuales, al verse como un indeciso o incluso traidor del grupo tanto heterosexual como homosexual.

Hoy en día por suerte, esas ideas van cambiando poco a poco, ya no se ve como gente enferma, y desviada, si no como algo de la naturaleza de cada persona

Conclusiones:

El tiempo corre y la humanidad avanza, las costumbres, los eventos históricos que han quedado plasmados en los libros de texto, la religión y tantos y tantos factores, influyen en una de las necesidades básicas del hombre: Su sexualidad.

Solitaria Errante

domingo, 24 de octubre de 2010

Transformation

http://www.youtube.com/watch?v=EFhzK7YNFKk

Digno de escuchar.
Solitaria Errante.

Un paseo por el Silencio

http://www.youtube.com/watch?v=TismjQkaZaA
Un paseo por el silencio:
Hoy he paseado, lo he hecho escuchando los sonidos del silencio, hacia mucho tiempo, como 5 años, que no recordaba lo gratificante que es hacer algo que te gusta.
Me levante a las 9 de la mañana, muerta de sueño, la noche anterior me fui a descansar muy tarde. Aun sabiendo que tenia una cita con un paseo que bastante lejos de ser como había imaginado, me daba pereza … después de hacerme la remolona varias veces, pensé… ¿ y que vas a hacer aquí todo el día ?, además prometiste ir, y me respondí a mi misma, así será.
Ante todo por que no quería defraudar a una persona, y seguidamente, por que el día anterior mande un mail diciendo que posible mente iría…
Para mis adentros pensé…debes ir, ya no por las promesas… si no por ti misma.
“La verdad que ha merecido la pena.”
Sobre las 10,30 de la mañana llegue al Museo del Silencio, ¿y vosotr@s diréis, que museo es ese?, al igual que yo me pregunte cuando supe que existía.
Pues bien es el Museo de la vida que queda después de la muerte, “el cementerio”
¿Macabra?...¿¡ No! amante de lo que esconden esas tumbas, esos panteones, pues todos absolutamente todos… tienen una historia…Ricos, Pobres, Niños, Ancianos , Gente estudiosa y gente humilde.
Un lugar en el que todos somos lo mismo, materia, recuerdos, historia, arte.
El guía que nos acompaño durante el recorrido, explicaba cada detalle, símbolos, significado de esculturas, la historia de cada uno de los nichos que vimos.
No fueron muchos, ya que es tanta la cultura y enseñanzas que hay en cada una de esas Almas, de esos restos, que un día fueron personas de carne y hueso, con las que hemos tomado un café, compartido una charla, o simplemente cruzado un día por la calle.
Personas del presente y del pasado, las cuales muchas veces se les deja de recordar, o de conocer.
Y así a través de la muerte, cuando sin darnos cuenta paseando por un cementerio, vemos una escultura, un epitafio, un trozo de cemento con las letras ya borrosas que por cualquier motivo extraño, sin saber quien es nos impulsa a leerlo, despertando en ese momento una curiosidad y una pregunta… ¿quien seria en vida?
Que seria imposible resumirlo en solo hora y media.
Yo conocía ya ciertas tumbas pero no sabia su historia, y he aprendido escuchando de ese guía. Ha sido una mañana muy agradable, conocer una mínima parte de la historia de tu ciudad a través del descanso eterno.
Puede llegar a ser tan interesante, como curioso,..”Hay tantas preguntas”.
También ha habido anécdotas graciosas se ha llegado incluso a bromear, ya que esta vamos, rodeados de gatos, ha sido gracioso, cuándo el guía comento, que eran los mejor cuidados del lugar.
Pero es cierto están protegidos, alimentados y cuidados, moran a sus anchas guardando la Historia de la Vida después de la Muerte.
Sin duda en todos y cada uno de nuestros cementerios, descansa la Historia.

Solitaria Errante.




viernes, 8 de octubre de 2010

Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán. Sigmund Freud



El infierno tan temido
el mundo de nunca más
es terminante jamás
corazón que sangra herido

Y nada puedes hacer
ya no depende de vos
silencio, no tienes voz
es el tiempo de perder

Son los últimos instantes
esos postreros momentos
soledad y todo el viento
sin camino por delante

El justo fin de tu suerte
es cenizas la ilusión
ni rastros de la pasión
cara a cara con la muerte

Solitaria Errante.

My Mind Is a Stranger Without You